Al finalizar el acto el rapsoda Bernardino Vergara Gil, nos obsequió con un poema dedicado a Pepe Luis Vázquez.
Hay que agradecer a las bodegas de Hijos
de Alberto Gutiérrez, de Serrada, y Dehesa de los Canónigos, su generosidad
aportando el vino para que todos, socios e invitados de los coloquios pudieran
degustarlo.




