Santos G. Catalán. El pasado fin de semana acompañábamos a la peña Afición Vallisoletana a la ganadería de Valdellán, en tierras de Sahagún, donde se crían los gracilianos de León; única ganadería de lidia en esta provincia. Su criador, Fernando Álvarez, nos atendió magníficamente bien como en él es habitual, así como su personal encabezado por Jesús Manuel Martínez.
| El Dr. Manuel Grajal con nuestro anfitrión |
Tras un copioso almuerzo de las gentes de la peña en el magnífico salón de la finca, procedimos a visitar los cuarteles donde pastan los distintos animales de saca: erales, utreros y una seria corrida de toros. Los utreros se lidiarán en Francia, mientras que la corrida de toros tiene muchas posibilidades de lidiarse en Sahagún de Campos a través de una asociación formada por unos cien aficionados comandados por Miguel, propietario de “La Taberna de Miguel”, ubicada en plena plaza mayor de la ciudad leonesa
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| Los excuersionistas de la Afición Vallisoletana, bajo la lluvia |
La pertinaz lluvia no fue óbice para que los peñistas vallisoletanos disfrutaran del campo leonés y de las magníficas atenciones del ganadero palentino que, junto a su equipo, pudimos gozar de las vistas de una finca ganadera cuidada al máximo detalle.
Ya en la cuidada y funcional plaza de tientas pudimos presenciar la tienta de tres eralas de la mano del diestro pucelano Joselillo.
| Joselillo en plena faena |
El vallisoletano estuvo realmente sensacional, dándole la lidia exacta a cada una de las vacas que despachó.
La primera resultó algo más complicada porque embestía con la cara alta, pero repetidora y con las características propias del encaste santacolomeño.
La segunda fue incansable y brava en la franela
Y la tercera fue de una bravura inconmensurable en el caballo y de una nobleza infinita en la franela del torero de las Delicias que hizo disfrutar a su lidiador, al ganadero y al nutrido grupo de peñistas de la Afición Vallisoletana.














